viernes, 5 de noviembre de 2010

Abaca o vete a saber que

No quería comentar esta gilipollez del gobierno, que sigue dando pan y circo y así mantiene al público ocupado, pero al ver que hay algunos preocupados porque pueden desaparecer los últimos apellidos del orden alfabético, podríamos llevar la tontería aún más lejos. En un primer momento predominarían los Álvarez y Alonso, los dos apellidos que iniciando por A se encuentran entre los 20 primeros de la lista de los más comunes, para poco a poco llamarnos casi todos Abad. Eso sí, siempre que a los 15 Abaca que residen en España no les dé por procrear mucho, descontando algún apellido extranjero que pueda precederle en el orden alfabético.

Es hora de que este gobierno inútil se vaya al paro. Parece mentira que hayan podido perder unos minutos de un Consejo de Gobierno en esta chorrada. Hasta ahora se podía elegir el orden o poner los dos de la madre en caso de necesidad.

Y por cierto, si dos padres no son capaces de ponerse de acuerdo en los apellidos de sus hijos, ¡merecen que les quiten la custodia del niño! ¿Como se pondrán de acuerdo en las demás cosas?

2 comentarios:

andreu dijo...

Efectivamente tienes mucha razón, hay que ver en que pierden el tiempo.
Ay de ti zapatero que estás abocado al exterminio de tu apellido si sigues por esta vereda.

Pero a mí lo que me encanta es la solución que dan. El progenitor que tenga el apellido más bien posicionado en la escala alfabetica no hace falta que se ponga de acuerdo, basta que alegue su desacuerdo para que el alfabeto le otorgue el derecho a que su apellido vaya el primero. Así quien se pone de acuerdo, creo que pocos/as.
Por otra parte ya estoy viendo las paginas de anuncios de los periodicos, donde pone contactos:
"busco chico apellidado Xamena o Zuazaga o Yebes para manener relaciones y procrear hijitos que se llamarán como yo "Acebes". O al revés busco chica apellidada "Zamora". Eso es jugar a carta segura.

No sería más equitativo y con mayor posibilidad de situarnos al 50% que se sortee el orden ante el desacuerdo, vamos un sorteo como el de navidad.
Le podríamos llamar "El Gordo del Nacimiento"

alicia dijo...

Después de la ley de paridad, que es más bien otra de sus paridas, que obliga a "colocar" al mismo número de V que de M, viene la modificación del registro civil, "valgama Dios", ahora los niños se apellidarán según alfabeto, porque quiero ver cuantas parejas se ponen de acuerdo, teniendo uno de ellos la sartén por el mango.
Y hablando de mangos, es verdad que ya es hora de que el gobierno se apee, tal vez debieran irse a freir esparragos. Al menos el mango ya lo tienen.